Celos y apego: cuando el miedo activa el vínculo
Los celos pueden ser una emoción como cualquier otra. No tienen por qué ser tóxicos ni perjudiciales para la relación. Sin embargo, cuando se convierten en pensamientos intrusivos y obsesivos, en conductas de control o en desconfianza constante, entonces ya no estamos hablando solo de una emoción puntual. Están señalando algo más profundo. Llega un momento en el que podemos entender que los celos no son únicamente la idea de que el otro se está acercando demasiado a alguien o está traspasando un límite. Hablan de miedo al abandono, de sensación de amenaza, de comparación y de insuficiencia.
