¿Cuantas veces deberiamos tener sexo? ¿Son suficientes? ¿Estamos mal porque no follamos?
La sexualidad está rodeada de preguntas, expectativas y mandatos. Generalmente no nos damos cuenta, pero intentamos seguir un guión que no hemos escrito, que nos dice cómo deben fluir nuestras relaciones sexuales, cómo debemos sentirnos y cómo debemos funcionar en la cama. Y, sin querer, eso que podría ser una experiencia libre y auténtica se convierte en una exigencia más del día a día. Ese pensamiento de “este mes todavía no lo hemos hecho” lo dice todo.
La expectativa y el deber no son compatibles con el deseo. Es entonces cuando llega el rechazo, no solo al sexo, sino también a la pareja, al vínculo, y al propio cuerpo. Este tipo de dinámicas pueden vivirse con mucha angustia, y por eso es tan importante romper con ese guión. Pero para romperlo no hace falta preguntarte qué te gusta o cómo deberías actuar para sentirte bien, porque el sexo no trata de preguntas, ni de respuestas, ni de pensamientos, ni de guiones. Se trata de sentir.
La sexualidad empieza con el cuerpo: ¿Cómo romper con el guión?
En lugar de analizarte, prueba a observar: si estás disfrutando, si estás presente, si te sientes relajadx, conectadx, excitadx… o simplemente aburridx. Y sobre todo, no lo juzgues. Observá dónde sientes más placer, explorá tu mapa erógeno. Si lo que estás sintiendo es desagradable, permítete parar. Y entonces sí, preguntate qué necesitás. Puede que no tengas una respuesta clara, pero tu cuerpo, tu respiración, tus sensaciones… todo eso ya te está hablando. Aprender a escucharlo es el primer paso hacia una sexualidad más real.
Venimos de una cultura donde la sexualidad muchas veces se vive desde el silencio, la culpa o el miedo. Desde ahí, es difícil conectar con el deseo genuino. Pero existe otra forma de vivirla: más libre, más presente, más auténtica.
La terapia sexual no es solo para quienes sienten que tienen un “problema”. A veces es simplemente un espacio donde poder hablar sin vergüenza, revisar ideas, entenderte mejor, explorar con seguridad, y encontrar tu forma de habitar la sexualidad. Porque no hay una manera correcta. Hay una manera tuya.